viernes, 1 de marzo de 2019

TOMAR LA ÉTICA EN SERIO



En octubre del año pasado fue aprobada en el Congreso de los Diputados por unanimidad (milagro político) una proposición no de ley por la cual se reforzaba la presencia de la asignatura de Filosofía en la enseñanza secundaria. En concreto, la proposición que aprobaron por consenso (nuevo milagro) todos los grupos políticos que formaban parte de la Comisión de Educación y Formación Profesional solicitaba que Filosofía e Historia de la Filosofía se convirtieran en materias comunes y obligatorias en el Bachillerato y que la asignatura de Ética (todas ellas eliminadas parcialmente en la actual LOMCE) se incorporase como asignatura común y obligatoria en 4º de la ESO. El objetivo consistía en incluir un ciclo formativo en Filosofía secuenciado de forma coherente y cronológica durante los últimos tres cursos de la Secundaria, de forma análoga a lo que sucede en otras materias.
        Lamentablemente, en el anteproyecto de reforma de la LOMCE que el Ministerio de Educación ha hecho público recientemente, desaparece la Ética como asignatura común y obligatoria en 4º de la ESO incumpliendo el pacto educativo previo y el acuerdo político que había decidido incorporar dicho ciclo educativo de Filosofía y homologando (asimétricamente, eso sí) a la Filosofía con el resto de las materias comunes y obligatorias. Y obviando, como si fuera un asunto menor, la presión y el consenso social que reconocía la necesidad de elevar el status académico de dicha disciplina.