sábado, 30 de octubre de 2021

TOMAR LA ÉTICA EN SERIO

 

En octubre del año 2018 fue aprobada en el Congreso de los Diputados por unanimidad (milagro político) una proposición no de ley por la cual se reforzaba la presencia de la asignatura de Filosofía en la enseñanza secundaria. En concreto, la proposición que aprobaron por consenso (nuevo milagro) todos los grupos políticos que formaban parte de la Comisión de Educación y Formación Profesional solicitaba que Filosofía e Historia de la Filosofía se convirtieran en materias comunes y obligatorias en el Bachillerato y que la asignatura de Ética (todas ellas eliminadas parcialmente en la actual LOMCE) se incorporase como asignatura común y obligatoria en 4º de la ESO. El objetivo consistía en incluir un ciclo formativo en Filosofía secuenciado de forma coherente y cronológica durante los últimos tres cursos de la Secundaria, de forma análoga a lo que sucede en otras materias. 

sábado, 16 de octubre de 2021

SOBRE LA OBLIGATORIEDAD DE LA VACUNACIÓN CONTRA LA COVID-19

 

El debate sobre la obligatoriedad de la vacunación contra el coronavirus sigue latente y se mantiene todavía con más fuerza en los últimos meses a nivel nacional e internacional. El debate se centra, sobre todo, en si esta decisión vulneraría la libertad individual y si se trataría de una decisión paternalista, aunque la discusión tiene varias aristas: por un lado, el posible encaje legal, por otro, si es ético exigir la vacunación a toda la población (no susceptible de claros efectos colaterales que la desaconsejen) y, finalmente, si es conveniente desde el punto de vista social una decisión de tal calibre.

        Una de las objeciones a la obligatoriedad de la vacunación es la defensa de la libertad individual. Dado que en el ámbito sanitario el ciudadano es libre para tomar decisiones estrictamente personales e íntimas, la exigencia de la vacunación crearía una suerte de “mártires de la libertad” e, incluso a sabiendas de que la no vacunación de una persona podría poner en peligro “su” salud y “su” vida, cualquier exigencia externa sería una forma de injerencia paternalista.

        Sin duda, este argumento sería cuestionable ya que semejante intelección de la libertad (esa libertad “cervecera” a la que aluden determinados líderes políticos) omite que el epicentro de la libertad es