domingo, 23 de febrero de 2020

LIBERALISMO Y SOCIALISMO EN MILL

Resulta difícil encontrar un filósofo tan prolífico y rico en matices como John Stuart  Mill, por lo menos en el ámbito de la ética y la filosofía política del s.  XIX. A Inglaterra de aquella época mantenía muchos vicios políticos heredados de la estructura aristocrática edificada durante el siglo anterior: letargo institucional, corrupción, fuertes desigualdades sociales, y un clientelismo político que  maniataba el Parlamento. Y en ese contexto emergió la figura de  Mill como  paladín del reformismo político, como un hombre con una flexibilidad acentuada hacia el  revisionismo de sus principios filosóficos al tiempo que  permeable con las nuevas propuestas de la época. Alejado de cualquier radicalismo o dogmatismo,  Mill puede ser considerado como un reformista  decimonónico que mantuvo su optimismo en el progreso y que evolucionó (sobre todo nos sus principios políticos) desde un liberalismo cerrado y homogéneo (influencia de su padre y de  Bentham) hacia posturas políticas más  eclécticas.

lunes, 14 de octubre de 2019

VIEJA Y NUEVA POLÍTICA

En los últimos años surgieron nuevas organizaciones políticas de carácter plural compuestas por afiliados de diversos partidos políticos y personas sin adscripción política alguna. Uno de los objetivos políticos consistía en romper con la dinámica bipartidista instaurada en las últimas décadas en las instituciones, intervenir en los ayuntamientos,  transmitir la idea de que, desde un espacio plural y abierto, se podía intentar cambiar el rumbo político institucional o al menos ejercer cierta influencia en dicho cambio y, sobre todo, construir un espacio de encuentro abierto a nuevas formas de hacer política.

Se entendía que la  responsabilidad cívica exigía vertebrar una nueva cultura política más participativa, transparente, inclusiva y colaborativa; que la radicalidad democrática debía ser un principio práctico (no solamente formal o teórico) que eliminara el parasitarismo y los condicionamientos orgánicos de los aparatos de los partidos clásicos que vivían anclados en la endogamia interna (“vieja política”).

miércoles, 7 de agosto de 2019

LA MONARQUÍA DEL MIEDO

Martha Claven Nussbaum es una filósofa estadounidense cuyos intereses se centran, en particular, en la filosofía antigua, la filosofía política, la filosofía del derecho y la ética. Durante los años ochenta, Nussbaum colaboró con Amartya Sen (Premio Nobel de Economía) en temas relacionados con el desarrollo económico y la ética. Junto con Sen, promovió el concepto de "capacidades funcionales" humanas (derechos o libertades sustanciales como la posibilidad de vivir una vida digna, de llevar a cabo transacciones económicas, o participar en actividades políticas) como partes constitutivas del desarrollo humano, al tiempo que identificó la pobreza como una privación de las mismas.

lunes, 6 de mayo de 2019

¿PODEMOS RENUNCIAR A VIVIR?


La expresión “muerte digna”, invocada muchas veces como un derecho por parte de enfermos terminales o que sufren alguna enfermedad incapacitadora, carece de un significado unívoco. Para unos, la expresión excluye la posibilidad de cualquier colaboración al suicidio ajeno de un enfermo en fase terminal incluso cuando el propio enfermo reclama seria, explícita y reiteradamente la muerte. Niega la posibilidad de llegar a acuerdos con terceros con el fin de buscar soluciones activas que eviten de modo definitivo el sufrimiento y apela, en un contexto médico, a una medicina compasiva consistente en reducir el sufrimiento a través de los cuidados paliativos.
Para otros, el contenido de la expresión “muerte digna” es distinto; admite la posibilidad de cualquier ayuda activa en el proceso de la muerte en tanto que conducta complementaria -y no contradictoria- con la praxis médica y reclama el derecho a controlar el momento y el modo de morir; en definitiva, demanda un mayor control sobre nuestras vidas y nuestras situaciones terminales. Para esas personas, el derecho a una muerte digna sería un derecho moral y una reivindicación surgida a través del debate social y racional.

domingo, 24 de marzo de 2019

DECRECIMIENTO Y FELICIDAD

Este artículo ha sido publicado en el diario "El Progreso" de Lugo el 18 de febrero de 2017. 
Incorporo versión en castellano y en gallego.

"La concepción ortodoxa de la Economía se centra en dos principios tan básicos como claros: el crecimiento económico debe ser prolongado, permanente y duradero; para mantener dicho crecimiento, la productividad debe incrementarse de una manera continuada. En el fondo de los dichos principios subyace un optimismo sin freno, una fe ciega en que el crecimiento económico genera un mayor bienestar y calidad de vida a la ciudadanía.
Con todo, ya desde los años setenta, la comunidad científica comenzó a anticipar que el modelo industrial imperante no sería sostenible. Y en la actualidad es un hecho real que los recursos naturales escasean, que el cambio climático (a pesar del negacionismo) es una evidencia científica y que las desigualdades económicas son cada vez más patentes. Es, también, una evidencia empírica que el modelo social, económico y productivo de las últimas décadas implementó con su perversidad la explotación del trabajo (vivimos en un sistema de economía libre, pero no en un mundo libre). Ante dicha situación urge un compromiso ambiental y la implementación de políticas sostenibles. Urge proponer otro modelo económico y social basado en la búsqueda de la sostenibilidad real que, entre otras cosas, no agote los recursos que no son renovables.