lunes, 14 de octubre de 2019

VIEJA Y NUEVA POLÍTICA

En los últimos años surgieron nuevas organizaciones políticas de carácter plural compuestas por afiliados de diversos partidos políticos y personas sin adscripción política alguna. Uno de los objetivos políticos consistía en romper con la dinámica bipartidista instaurada en las últimas décadas en las instituciones, intervenir en los ayuntamientos,  transmitir la idea de que, desde un espacio plural y abierto, se podía intentar cambiar el rumbo político institucional o al menos ejercer cierta influencia en dicho cambio y, sobre todo, construir un espacio de encuentro abierto a nuevas formas de hacer política.

Se entendía que la  responsabilidad cívica exigía vertebrar una nueva cultura política más participativa, transparente, inclusiva y colaborativa; que la radicalidad democrática debía ser un principio práctico (no solamente formal o teórico) que eliminara el parasitarismo y los condicionamientos orgánicos de los aparatos de los partidos clásicos que vivían anclados en la endogamia interna (“vieja política”).

miércoles, 7 de agosto de 2019

LA MONARQUÍA DEL MIEDO

Martha Claven Nussbaum es una filósofa estadounidense cuyos intereses se centran, en particular, en la filosofía antigua, la filosofía política, la filosofía del derecho y la ética. Durante los años ochenta, Nussbaum colaboró con Amartya Sen (Premio Nobel de Economía) en temas relacionados con el desarrollo económico y la ética. Junto con Sen, promovió el concepto de "capacidades funcionales" humanas (derechos o libertades sustanciales como la posibilidad de vivir una vida digna, de llevar a cabo transacciones económicas, o participar en actividades políticas) como partes constitutivas del desarrollo humano, al tiempo que identificó la pobreza como una privación de las mismas.

lunes, 6 de mayo de 2019

¿PODEMOS RENUNCIAR A VIVIR?


La expresión “muerte digna”, invocada muchas veces como un derecho por parte de enfermos terminales o que sufren alguna enfermedad incapacitadora, carece de un significado unívoco. Para unos, la expresión excluye la posibilidad de cualquier colaboración al suicidio ajeno de un enfermo en fase terminal incluso cuando el propio enfermo reclama seria, explícita y reiteradamente la muerte. Niega la posibilidad de llegar a acuerdos con terceros con el fin de buscar soluciones activas que eviten de modo definitivo el sufrimiento y apela, en un contexto médico, a una medicina compasiva consistente en reducir el sufrimiento a través de los cuidados paliativos.
Para otros, el contenido de la expresión “muerte digna” es distinto; admite la posibilidad de cualquier ayuda activa en el proceso de la muerte en tanto que conducta complementaria -y no contradictoria- con la praxis médica y reclama el derecho a controlar el momento y el modo de morir; en definitiva, demanda un mayor control sobre nuestras vidas y nuestras situaciones terminales. Para esas personas, el derecho a una muerte digna sería un derecho moral y una reivindicación surgida a través del debate social y racional.

domingo, 24 de marzo de 2019

DECRECIMIENTO Y FELICIDAD

Este artículo ha sido publicado en el diario "El Progreso" de Lugo el 18 de febrero de 2017. 
Incorporo versión en castellano y en gallego.

"La concepción ortodoxa de la Economía se centra en dos principios tan básicos como claros: el crecimiento económico debe ser prolongado, permanente y duradero; para mantener dicho crecimiento, la productividad debe incrementarse de una manera continuada. En el fondo de los dichos principios subyace un optimismo sin freno, una fe ciega en que el crecimiento económico genera un mayor bienestar y calidad de vida a la ciudadanía.
Con todo, ya desde los años setenta, la comunidad científica comenzó a anticipar que el modelo industrial imperante no sería sostenible. Y en la actualidad es un hecho real que los recursos naturales escasean, que el cambio climático (a pesar del negacionismo) es una evidencia científica y que las desigualdades económicas son cada vez más patentes. Es, también, una evidencia empírica que el modelo social, económico y productivo de las últimas décadas implementó con su perversidad la explotación del trabajo (vivimos en un sistema de economía libre, pero no en un mundo libre). Ante dicha situación urge un compromiso ambiental y la implementación de políticas sostenibles. Urge proponer otro modelo económico y social basado en la búsqueda de la sostenibilidad real que, entre otras cosas, no agote los recursos que no son renovables.

viernes, 1 de marzo de 2019

TOMAR LA ÉTICA EN SERIO



En octubre del año pasado fue aprobada en el Congreso de los Diputados por unanimidad (milagro político) una proposición no de ley por la cual se reforzaba la presencia de la asignatura de Filosofía en la enseñanza secundaria. En concreto, la proposición que aprobaron por consenso (nuevo milagro) todos los grupos políticos que formaban parte de la Comisión de Educación y Formación Profesional solicitaba que Filosofía e Historia de la Filosofía se convirtieran en materias comunes y obligatorias en el Bachillerato y que la asignatura de Ética (todas ellas eliminadas parcialmente en la actual LOMCE) se incorporase como asignatura común y obligatoria en 4º de la ESO. El objetivo consistía en incluir un ciclo formativo en Filosofía secuenciado de forma coherente y cronológica durante los últimos tres cursos de la Secundaria, de forma análoga a lo que sucede en otras materias.
        Lamentablemente, en el anteproyecto de reforma de la LOMCE que el Ministerio de Educación ha hecho público recientemente, desaparece la Ética como asignatura común y obligatoria en 4º de la ESO incumpliendo el pacto educativo previo y el acuerdo político que había decidido incorporar dicho ciclo educativo de Filosofía y homologando (asimétricamente, eso sí) a la Filosofía con el resto de las materias comunes y obligatorias. Y obviando, como si fuera un asunto menor, la presión y el consenso social que reconocía la necesidad de elevar el status académico de dicha disciplina.